Cada vez que van avanzando las pretemporadas de los clubes, uno comienza a sacar conclusiones acerca de cómo se han ido reforzando (o no) los planteles de cara al campeonato oficial.
En Córdoba, las instancias de preparación para la temporada que inicia en agosto, han sido bastante distintas. Tanto en el contexto en que se llevaron a cabo como en la forma de encararla. Mientras Talleres debió esperar a una reorganización jurídico-institucional para comenzar a armar el equipo y convocar a un nuevo cuerpo técnico, Instituto cambió el timón (llegó Vivas) pero todo se enmarcó en un juego de mayorías y minorías dentro de la comisión a la hora de las decisiones. En lo futbolístico, quedaron piezas claves del plantel y llegaron unos cuantos- Racing, por su parte, luego de una campaña para el olvido, cambió de técnico. Hicieron las paces Ruiz y Bonetto, se dieron un besito de “acá no ha pasado nada” y volvieron a remar del mismo bote. Distinta desde todo punto de vista viene siendo la pretemporada de Belgrano. Se fueron un puñado más de jugadores que los que se llegaron. Se sumó experiencia al grupo y se continuó con la “era Guyón” que bien finalizara la temporada pasada. Pero además hubieron decisiones que privaron al hincha pirata de ver a su equipo en Córdoba. Belgrano eligió jugar afuera sus partidos, no disputar la Copa Córdoba y hacerlo contra rivales de Primera División. Excepción hecha con el amistoso contra Juventud Unida Universitaria de San Luis (una decisión al menos llamativa la de jugar contra el club que preside-gerencia-reina Carlos Ahumada Kurtz, que hace unos pocos días le hizo una denuncia penal al gerenciador de Belgrano). Es cierto que lo deportivo y lo institucional (o empresarial) no tendrían que ver entre sí, pero….
Pero volvamos a los otros casos. Talleres cambió de técnico en plena pretemporada. Fuera Rebottaro y hola Arzubialde. Una decisión que dejó conformes a unos cuantos, porque el “Topo” es hombre de la casa y de reconocidos méritos. Llegaron unos cuantos, la mayoría para ser titulares. Aún así, el técnico sigue reclamando por un “tres” y por un enganche. La Copa Córdoba dejó clarito que son funciones de urgente necesidad de refuerzo.
Racing trajo experimentados jugadores. Algunos no en su mejor condición física y deberá esperarlos (hubo quien no llegó a debutar aún por este tema). Bonetto buscó reforzar puestos claves y puntuales. Por lo visto, se ha armado bastante bien. No llegaron tantos, pero cubren puestos vitales que había que reforzar.
Lo de Instituto está preocupando a más de uno. Llegó una decena de jugadores pedidos y traídos por el técnico Vivas, y así y todo, siguen necesitándose futbolistas en puestos que ya eran puntos flacos el año pasado. O sea, llegaron muchos, pero los males parecen arrastrarse sin solución luego de la temporada pasada. La pregunta vale para todos, más allá de lo mostrado en la pretemporada: ¿refuerzos o incorporaciones? En todos los casos, el tiempo lo dirá.
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