Sumar, ganar. Conseguir resultados. En etapas de definición, cada punto es vital a la hora de seguir con vida en los torneos.
Y… si!!. Definitivamente, es para soñar. Y si no, repasemos. Belgrano no ganó pero ganó en San Juan. No sólo porque remontó un resultado, sino que lo hizo ante el líder. Y de paso, le dio una manita a Instituto. La Gloria ganó un partido chivísimo, que mereció ganar antes y por abajo, pero que lo ganó casi al final y por arriba. Talleres se sacó la mufa de visitante y luego de nueve meses, parió una victoria a domicilio, en Rafaela. Como si fuera poco, Darío Tempesta mediante, Racing sumó su segundo triunfo al hilo, primero en la era del nuevo entrenador, y Juniors metió cuatro para sacarse las ganas en esta segunda ronda que le era esquiva. Quedará para otra oportunidad analizar si cada uno de los equipos juega bien, regular o mal. Ocurre que estas etapas de los campeonatos, cuando los tiempos aprietan, las fechas avanzan y las números acucian, los resultados son los que mandan. Y no es que uno se haya vuelto resultadista a ultranza así de repente. Ocurre que cada uno en su territorio, en su escenario, necesita de los triunfos como del aire para respirar. Belgrano porque corre desde atrás a una decena de equipos. Talleres porque la clasificación se le hace indispensable. Instituto para aprovechar los tropezones ajenos. Racing para no caerse de la chance de entrar entre los mejores y Juniors porque ya no le quedaba otra. Seguramente que todos los hinchas querrán que su equipo juegue bonito y además gane. Pero por ahora, los sueños cordobeses se alimentan de resultados. De necesarios resultados que le permitan sostenerse en la cima, trepar en la tabla o prenderse del último trozo de madera que le permita seguir a flote. Belgrano, Talleres, Racing, Instituto, Juniors seguirán teniendo aciertos y cometiendo errores porque no son equipos imbatibles. Pero por ahora se atreven a soñar con un futuro mejor. Y lo hacen a base de resultados.
|