Gimnasia, que llevaba seis juegos sin ganar, se impuso ante Huracán por 4-1 en el Bosque. Vizcarra (PT 18m), Romero (PT 32m), Marco Pérez (ST 29m) y Stracqualursi (ST 36m) marcaron para el vencedor. Diego Rodríguez (PT 31m) hizo el gol del Globo.
Gimnasia recuperó la sonrisa y volvió a festejar ante su gente en el Bosque. Jugo realmente bien y se impuso por 4-1 a Huracán, ahora su futuro parece tener otro color. Distinto es lo del visitante, que atraviesa un torneo pésimo y no ve la hora de que llegue el receso.
El local su primera llegada a fondo, facturó. Romero lanzó un centro desde la derecha, que capitalizó Vizcarra, quien con un tremendo derechazo dejó pintado a Gastón Monzón. Iban 18 minutos.
Tras la conquista, el Lobo siguió haciendo mejor las cosas por el buen manejo de Aued, Romero y Teté González en la mitad de la cancha, donde el Globo extrañaba horrores al ausente Mario Bolatti, su as de espadas.
Cuando pasaba poco y nada, volvieron las emociones. A los 31 Diego Rodríguez empató el partido con un tiro libre al ángulo izquierdo del arco de Sessa. Pero, cuarenta segundos más tarde, cuando todo era festejo en la tribuna visitante, el Chirola Romero se encontró con una pelota perdida en el área y definió abajo para la alegría tripera.
De ahí al final, el Globo se adelantó unos metros y Patricio Toranzo desperdició una chance neta para irse a los vestuarios con el empate, pero definió ancho.
En el complemento la pelota volvió a ser propiedad del Lobo, pero siempre lejos de los arcos y el partido cayó en un pozo. Huracán apenas si inquieta con remates de media distancia de Díaz y Toranzo, demasiado poco argumento como para merecer mejor suerte.
Gimnasia se limitaba a esperar de contra a la espera de su chance, situación que llegó a los 29, cuando Vizcarra la bajó para la entrada franca del colombiano Marco Pérez, quien definió con un tiro alto que infló la red por cuarta vez en la noche.
Con el juego liquidado, Ormeño trepó por la banda derecha y sacó un centro a la boca del arco, que el recién ingresado Denis Stracqualursi empujó al gol ante la atónita mirada de Monzón. El 4-1, inapelable, le da vida a Madelón y pone contra las cuerdas a Cappa, justo a cinco días del clásico con San Lorenzo.
Autor:
Lautaro Cordero
Fuente: Sucesos